Escaner 3D para implantes dentales
Cirugía Maxilofacial, Implantes Cigomáticos, Implantología, Sedación Consciente

Implantología avanzada: 4 formas de hacer un implante dental en situaciones complicadas

La implantología, es decir, el tratamiento por el cual se colocan los implantes dentales, es uno de los motivos más frecuentes para visitar a un dentista a partir de la edad madura. No cabe duda de que el implante dental ha mejorado la calidad de vida de la gente de forma notoria. Ya apenas recordamos aquellas dentaduras removibles que llevaban generaciones anteriores. Pero la implantología es una ciencia relativamente nueva, viva, que aún está incorporando innovaciones. Hasta hace poco, era frecuente encontrar pacientes no aptos para recibir un implante dental, por distintos motivos. Hoy día, sin embargo, la implantología avanzada nos brinda todo un abanico de técnicas para colocar un implante allí donde antes no era posible.

1. Lo que los implantes dentales han hecho por nosotros.

1.1 Los problemas de perder un diente: maloclusión, atrofia ósea y neumatización del seno maxilar.

La edad, ciertas patologías o los traumatismos pueden arruinar la viabilidad de nuestros dientes. En muchos casos, la pieza dental acaba por perderse. Lejos de ser este un problema anecdótico, o sencillamente estético, la falta de un diente puede comprometer la masticación, la digestión, y nuestra estructura fisionómica.

Al faltar un diente, ocurren varias cosas que no pueden ignorarse. Lo primero, que el resto de los dientes empuja por ocupar ese lugar vacío, perdiendo así el alineamiento natural y llegando a provocar problemas de maloclusión (es decir, la posición defectuosa en la que quedan los dientes al cerrarse la boca o morder).

Lo segundo, y más importante aún, que, al dejar de masticar con ese diente perdido, se produce la atrofia ósea de la cresta del maxilar en el que está anclado; es decir, el hueso se va desgastando (reabsorbiendo) hasta perder masa, aplanarse y deformarse. La antigua cara de los ancianos, cuando se quitaban su dentadura, se debía a este desgaste de los huesos alveolares.

Otra consecuencia de la inactividad de los dientes es la llamada neumatización del seno maxilar. El seno maxilar es una cavidad situada a ambos lados de la nariz, y por encima del maxilar superior. ¿Qué quiere decir que se neumatiza? Pues que esa cavidad aumenta en volumen, a costa de perder el material del que están hechas sus paredes. Sería cómo horadar una montaña para aumentar la anchura de un túnel: a más espacio, menos hueso en el maxilar superior.

Perdida-de-hueso-por-falta-de-dientes-dentistal-maxilofacial-gijon-oviedo-asturias

1.2 La llegada del implante dental.

Sin embargo, sobre todo a partir de los años 80, una gran innovación odontológica llegó para aliviar todos estos problemas: el implante dental.

El implante dental, al contrario de lo que mucha gente cree, no es un diente postizo. El implante es el perno que se inserta en el hueso y que consigue unirse a él (osteointegrarse) como si fuera parte de nuestro organismo. Luego, en ese implante, se fija el diente postizo (prótesis).

1.3 La importancia de la osteointegración en el implante dental.

Sin embargo, en el momento de su aparición, la implantología no ofrecía técnicas tan avanzadas como ahora, de manera que no todos los pacientes eran candidatos a recibir un implante. Algunos, al hacer el diagnóstico previo, habían perdido demasiada masa ósea como para garantizar la fijación del implante al hueso.

Y es que la clave para el éxito de un implante es la osteointegración, es decir, la capacidad del material del implante de insertarse en el tejido vivo del paciente, como si fuera parte de su propio cuerpo.

Actualmente los procesos de osteointegración se han visto favorecidos por innovaciones tales como el radiodiagnóstico 3D o el uso de plasma enriquecido para regenerar el hueso. Y en los casos en que la fisionomía del paciente no garantice la integración de un implante tradicional, se han introducido técnicas de implantología avanzada que facilitan que, hoy día, sea muy raro que un paciente no pueda ponerse un implante.

Fabricando plasma rico en factores de crecimiento

2. La implantología avanzada: qué es y en qué casos se utiliza.

Podemos considerar implantología avanzada a aquellos tratamientos en los que el paciente presenta una notable ausencia de hueso en el lugar donde deberían alojarse los implantes tradicionales; esto nos obliga a renunciar al procedimiento convencional, y a recurrir a dos posibles estrategias:

  • O bien utilizar técnicas para regenerar el hueso, de forma forma que logramos dotarlo de la calidad y cantidad suficiente para que un implante se osteointegre con garantías.
  • O bien anclar los implantes a otras zonas óseas que no son las habituales.

«A pesar de que el procedimiento habitual es el de un implante estándar, creemos que una clínica debe estar preparada para hacer frente a situaciones fuera de lo común: implantes cigomáticos, técnicas de expansión ósea, injertos de hueso, etc. Cuando un clínica, como la nuestra, tiene suficiente capacidad para salvar cualquier obstáculo y domina todas las técnicas, el éxito en un implante convencional está garantizado casi al 100%». Dr. Guillermo Rehberger.

Perdida-de-hueso-por-falta-de-dientes-clinica-dental-maxilofacial-gijon-oviedo-asturiasMás arriba hemos hablado de la importancia de la atrofia ósea y de la neumatización del seno maxilar. Son estos dos efectos, producidos por el paso del tiempo y la inactividad de la zona en que se ha perdido un diente, los mayores responsables de imposibilitar la colocación de un implante dental. Tanto la atrofia como la neumatización pueden llegar a privar al hueso de la masa suficiente para que un implante se integre.

Por eso, siempre recomendamos que, en caso de pérdida de una pieza dental, el paciente no espere a someterse a un tratamiento de implantología. Sin embargo, llegado el caso, siempre queda la posibilidad de la implantología avanzada.

3. Cuatro ejemplos de implantología avanzada, para solucionar casi cualquier problema a la hora de colocar implantes.

La implantología avanzada permite solucionar muchas de esas situaciones en las que un implante convencional no es suficiente. Desde las más sencillas, a las más complejas. Actualmente, las que más se practican en clínicas como la de los doctores Rehberger, son las cuatro que describimos a continuación.

«La innovación en técnicas, en herramientas y en materiales es un importantísima para que las intervenciones evolucionen y, con ellas, la satisfacción de los pacientes. Ni los cirujanos ni los odontólogos pueden quedarse quietos, esperando a que sus procedimientos se vuelvan obsoletos: hay que aprender y aprender y aprender». Dr. Federico Rehberger

3.1 Elevación del seno maxilar.

Como hemos dicho más arriba, la atrofia ósea y la neumatización del seno maxilar son dos de los causas más comunes que imposibilitan el implante convencional. Para solucionar este problema, disponemos de una técnica muy consolidada, y con unas altas tasas de éxito. Esta técnica requiere de habilidad, por parte del cirujano que la practique, pero sus resultados suelen ser muy satisfactorios.

lateral del seno maxilar Clínica Dental y Maxilofacial Rehberger López-Fanjul OviedoEl procedimiento es el siguiente:

  • Se abre un acceso hasta el seno maxilar, es decir, la cavidad del hueso que encontramos a ambos lados de las fosas nasales.
  • La cavidad que conforma el seno maxilar está tapizada con una fina membrana llamada membrana de Schneider. Un cirujano hábil es capaz de valerse de esa membrana para crear un bolsillo en el que depositar material regenerativo, es decir, capaz de estimular la producción natural de hueso.
  • Este material regenerativo puede ser hueso del propio paciente, extraído de otras zonas, o hidroxiapatita cálcica. Se irriga, además, con plasma rico en factores de crecimiento, cuya capacidad para acelerar la regeneración ósea está más que probada.
  • Si la atrofia ósea no es demasiado severa, es posible incluso practicar una elevación de seno en la misma intervención en que se colocará el implante. Si la atrofia es más severa, se deberá esperar unos cuatro meses a que el hueso se regenere para regresar al quirófano a colocar el implante en un hueso ya crecido.

3.2 Implantes cigomáticos.

En caso de atrofia ósea generalizada, cuando el cirujano no puede valerse de ningún hueso residual para regenerar el tejido, aún hay una solución: los implantes cigomáticos.

Estos no tienen el mismo aspecto que los pernos de los que hablamos cuando describimos los implantes convencionales. Son mucho más largos. ¿Por qué? Porque su función es anclarse en otra zona ósea distinta a la cresta maxilar.

«La gran idea de esta implantología alternativa fue diseñar unos nuevos implantes, más largos, que, recorriendo el seno maxilar, podían anclar un extremo en los pómulos. De esta manera, en el extremo contrario, que asoma en la encía, podemos colocar las prótesis. Con sólo cuatro implantes somos capaces de reconstruir todo un arco dental superior». Dr. Federico Rehberger.

  • Implantes Zigomáticos Cigomáticos Dentales Clinica Rehberger López-FanjulEl implante cigomático, como su propio nombre indica, busca fijarse en el hueso cigomático, más conocido como pómulo.
  • Este hueso posee unas cualidades inmejorables para osteointegrar un implante, por su resistencia y capacidad de regeneración.
  • Desde el pómulo, el implante cigomático atraviesa el seno maxilar y emerge en la cresta maxilar, como un implante convencional.

3.3 Split cortical.

En ocasiones, el problema de reabsorción ósea no se manifiesta en sentido vertical, sino horizontal. Es decir: hay huesos que pierden su anchura hasta el punto de hacer imposible la colocación de un implante. Para estos casos, también existen soluciones. La más sencilla es la del split cortical, o separación cortical.

Esta técnica aprovecha la estructura anatómica del propio hueso maxilar, que tiene dos partes corticales y un interior medular. Las partes corticales son la “corteza” exterior, mucho más duras. La parte medular es el “relleno”, y es más poroso y blando.

  • Para realizar un split cortical es necesario que el hueso no se haya atrofiado tanto que las partes corticales se hayan fusionado, haciendo desaparecer la parte medular.
  • Si disponemos de suficiente parte medular, practicamos un corte en el punto en que se unen las dos partes corticales.
  • En esa hendidura, introducimos un escoplo, que funciona como una cuña, separando ambas partes corticales y ganando la anchura que buscamos.

3.4 Injertos de hueso mediante la técnica de Khoury.

Cuando las partes corticales del hueso se han fusionado, no podemos recurrir al split cortical y debemos practicar un injerto de hueso del propio paciente. Antes, los criterios para decidir de dónde tomar ese hueso no estaban muy bien definidos; podían tomarse de la tibia, de la propia boca o hasta del cráneo. Todas esas técnicas cayeron en desuso a partir de los estudios del cirujano Fouad Khoury sobre el injerto óseo, y su invención de la llamada reconstrucción ósea 3D. Khoury describió las características que debía tener el hueso “donante” para sobrevivir en la zona receptora. De su técnica se extrae el siguiente procedimiento:

  • Se coloca una capa cortical fina, que permite la proliferación de nuevos vasos sanguíneos. Este hueso cortical suele tomarse de dentro de la misma boca, normalmente de la mandíbula.
  • Se fija con tornillos en la zona receptora.
  • Se realiza un “encofrado”, es decir, una cajonera que cure todo el defecto que queremos solucionar.
  • Dentro del “cofre” se introduce material regenerativo: más hueso, hidroxiapatita cálcica y plasma rico en factores de crecimiento.
  • La técnica de Khoury no permite colocar el implante en el mismo momento que se realiza el injerto. Requiere de unos meses para la regenaración, durante los cuales el paciente será monitorizado mediante radiografías para determinar cuál es el momento perfecto para colocar el implante.

«La inversión en equipos de radiodiagnóstico es un esfuerzo imprescindible para darle al paciente un servicio preciso y seguro. Porque siempre es mejor estar preparados que tener que hacer correcciones en mitad de la intervención». Dr. Federico Rehberger.

Como puedes ver, existe una notable gama de soluciones que devuelve la esperanza a aquellos pacientes que pensaban que ya no podrían recuperar sus piezas dentales. La verdadera condición para someterse a ellas es un diagnóstico preciso y ponerse en manos de buenos profesionales.

En la clínica Rehberger López-Fanjul seguimos unos protocolos muy estrictos en los procedimientos de implantología. Nos servimos de los más sofisticados sistemas de radiodiagnóstico para evaluar con exactitud en qué estado se encuentra la boca del paciente. Sólo así podremos tomar las decisiones adecuadas, ahorrando tiempo y dinero.

«Colocar un implante, aunque es algo común, no deja de ser una intervención compleja. Es cirugía. Cuando nos presentamos a los posibles pacientes, les dejamos claros que nosotros no les estamos vendiendo un implante, como quien cambia las ruedas del coche. Le estamos ofreciendo todos nuestros conocimientos y experiencia en implantología». Dr. Guillermo Rehberger.

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